Reparación de golpes, abolladuras y daños de carrocería con técnicas de nivel concesionaria. El auto queda como si el golpe nunca hubiera existido.
"Fui a un latonero barato que quedaba cerca. Me entregaron el auto con un panel que se notaba diferente al resto — distinta textura, distinto brillo. El golpe se fue pero se notaba que había algo reparado. Al vender el auto me lo tasaron menos por eso."
Una latonería mal hecha se detecta de inmediato — diferente reflejo de luz, superficie irregular, textura de pintura distinta. Cualquier comprador lo ve. Cualquier perito lo mide.
En Autonation los latoneros trabajan con el mismo nivel de exigencia que en Autolasa — donde recibíamos autos de clientes que no aceptaban nada menos que perfecto.
Reparación de puertas, guardafangos, capó, techo y cajuela. Técnica de estirado y martillado sin daño estructural.
Reparación de abolladuras menores sin necesidad de pintura. Preserva el barniz y acabado original de fábrica.
Cuando el daño requiere reemplazar el panel completo, trabajamos con piezas originales o de primera línea.
Verificación y corrección de alineación estructural de la carrocería tras impactos de mediana o alta intensidad.
Aplicación de selladores y tratamientos anticorrosión en zonas reparadas para proteger a largo plazo.
Reparación completa — chapa, masilla, fondos y pintura en cabina. Un solo proceso, un solo responsable.
Fotografiamos el vehículo en detalle. El estado inicial queda registrado antes de empezar cualquier trabajo.
Te decimos exactamente qué se puede reparar, qué conviene reemplazar y cuánto cuesta cada opción.
Los mismos procesos que en Autolasa — sin atajos, sin masilla excesiva, sin parches que duran meses.
Inspección final con el cliente, explicación del trabajo realizado y garantía por escrito.
Es una técnica que masajea la lámina desde adentro con herramientas especiales hasta devolverle su forma original, sin masilla ni repintado. Aplica para abolladuras menores donde la pintura no se quebró — granizo, golpes de puerta, hundimientos leves. La gran ventaja: conservás la pintura original de fábrica, que siempre vale más que cualquier repintado.
Depende del tamaño, la ubicación y si la pintura se dañó. Una abolladura menor reparable con PDR cuesta una fracción de lo que costaría enderezar y repintar el panel completo. La evaluación es gratuita: con ver el daño (o incluso con fotos por WhatsApp) te decimos qué técnica aplica y cuánto cuesta exactamente.
Sí, siempre que el daño no comprometa puntos estructurales críticos. Se trabaja con equipo de enderezado y medición para devolver la estructura a las dimensiones originales del fabricante — fundamental para que el vehículo frene y se comporte como debe, y para que puertas y capó cierren perfecto. Después del enderezado te mostramos el resultado documentado.
No, si se hace con procesos correctos. La técnica PDR en particular no altera la pintura ni la estructura original, por lo que no da ningún argumento al concesionario para cuestionar la garantía. Y cualquier trabajo que hagamos queda documentado con factura detallada — la documentación es tu mejor defensa.
Sí. Como en todos nuestros servicios, la latonería se entrega con garantía por escrito detallando el trabajo realizado. Somos un taller con garantía escrita en Guayaquil — estándar de concesionario que aplicamos como taller independiente, respaldados por 7 Premios Presidente Chevrolet.
Foto por WhatsApp y tenés una estimación de costo en pocas horas. Sin turno previo para la cotización.